Es ya habitual que a la hora de pagar con tarjeta de crédito, en todo tipo de comercios, supermercados, o grandes superficies, nos sorprendan con un nuevo aparato, en forma de tarjeta digitalizadora, que nos ofrecen amablemente para que garabateemos nuestra firma manuscrita. Seguro que se han encontrado con ellos, pero a continuación pueden ver tres ejemplos de este tipo de instrumentos:
